Primer Congreso de la Cultura Negra de las Américas

María Elena Oliva. Doctora en Estudios Latinoamericanos. Académica del Centro de Estudios Culturales Latinoamericanos de la Universidad de Chile.

Ciudad: Cali
Productor: Centro de Estudios Afrocolombianos y Fundación de Investigaciones Folklóricas (Colombia), en cola­bo­ra­ción con la Asociación de la Juventud Negra Peruana.
Personas Vinculadas: Manuel Zapata Olivella, Jaime Arocha, Nina de Friedemann, Delia Zapata Olivella, Jorge Artel (Colombia); Abdias do Nascimento (Brasil); Eulalia Bernard (Costa Rica); Laurence Prescott (Estados Unidos); Wole Soyinka (Nigeria); Carlos Guillermo Wilson (Panamá); Nelson Estupiñán Bass (Ecuador); entre otros.
Ubicación: Biblioteca Nacional de Colombia; Biblioteca de la Universidad de Vanderbilt; Biblioteca del Schomburg Center for Research in Black Culture (Estados Unidos).
País: Colombia
Año: 1977
Tipo: Hito

Los negros de este con­ti­nen­te hemos logra­do en un corto perío­do de tres años dar un salto revo­lu­cio­na­rio de la som­bre ocul­ta, opri­mi­da y degra­da­da en que se man­tu­vo los apor­tes crea­do­res de los des­cen­dien­tes de afri­ca­nos, a la ima­gen lúci­da, com­ba­tien­te y dig­ni­fi­ca­da que pre­sen­ta­mos hoy en casi todos los paí­ses del hemis­fe­rio.

— Manuel Zapata Olivella
Discurso inau­gu­ral del Segundo Congreso
Panamá, 1980

Los Congresos de la Cultura Negra de las Américas (CCNA) cons­ti­tu­yen un hito en el pro­ce­so orga­ni­za­ti­vo de las per­so­nas negras/afrodescendientes en América Latina duran­te el siglo XX. Tres fue­ron los encuen­tros: el pri­me­ro en Colombia en 1977, el segun­do en Panamá en 1980 y el ter­ce­ro en Brasil en 1982. Pero fue sin duda el de Cali, rea­li­za­do entre el 24 y el 28 de agos­to de 1977, el que abrió un espa­cio iné­di­to en la región al reu­nir­se por pri­me­ra vez inves­ti­ga­do­res, inte­lec­tua­les, mili­tan­tes y artis­tas de América, Europa y África para refle­xio­nar y deba­tir “sobre la his­to­ria y el pre­sen­te de los des­cen­dien­tes de afri­ca­nos y sus con­tri­bu­cio­nes en la cons­truc­ción de las Américas en mate­ria cul­tu­ral y social para impul­sar, desde allí, estra­te­gias de con­cien­ti­za­ción y cam­bios” (Valero, 15). 

El Primer CCNA fue un espa­cio de cone­xión, arti­cu­la­ción, diag­nós­ti­co y pro­yec­ción en el que par­ti­ci­pa­ron más de 150 repre­sen­tan­tes de orga­ni­za­cio­nes negras, así como inves­ti­ga­do­res y escri­to­res de Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, Honduras, México, Panamá, Perú, Puerto Rico, Venezuela, Estados Unidos, España, Angola, Egipto y Senegal, aus­pi­cia­do por enti­da­des como la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Este con­gre­so, si bien arti­cu­ló múl­ti­ples esfuer­zos, fue lide­ra­do por Manuel Zapata Olivella, figu­ra clave de la inte­lec­tua­li­dad negra colom­bia­na y lati­no­ame­ri­ca­na. En los años seten­ta Zapata Olivella era un nom­bre cono­ci­do en el medio nacio­nal, tanto por su rol de escri­tor —publi­có nove­las y otros rela­tos, como Chambacú, corral de negros (1963)— como por su lucha por el reco­no­ci­mien­to de la cul­tu­ra negra en su país. En 1943, junto a su her­ma­na Delia Zapata y otros acti­vis­tas, orga­ni­zó el Día del Negro en Bogotá para visi­bi­li­zar el racis­mo exis­ten­te y, desde enton­ces, pro­pi­ció múl­ti­ples ini­cia­ti­vas, como la fun­da­ción de la revis­ta Letras Nacionales (1965, junto a Rosa Bosch) y la crea­ción de la Fundación Colombiana de Investigaciones Folclóricas (1973). De este modo, la rea­li­za­ción del Primer CCNA se inser­ta en un pro­ce­so cre­cien­te de movi­li­za­ción y orga­ni­za­ción social de las pobla­cio­nes negras en Colombia, del cual Manuel Zapata fue parte; pero, a su vez fue posi­ble por un con­tex­to inter­na­cio­nal que faci­li­tó cier­tos deba­tes y encuen­tros que fue­ron clave en la idea de un con­gre­so de estas carac­te­rís­ti­cas.

En el marco mun­dial de la Guerra Fría, los años seten­ta fue­ron el esce­na­rio de dispu­tas y de cam­bios impor­tan­tes que tuvie­ron un impac­to direc­to en el ima­gi­na­rio de la diás­po­ra afri­ca­na, dibu­jan­do un hori­zon­te eman­ci­pa­dor. Mientras en África el pro­ce­so de des­co­lo­ni­za­ción y for­ma­ción de Estados nacio­na­les inde­pen­dien­tes se con­so­li­da­ba —no sin con­flic­tos rele­van­tes—, en América, espe­cí­fi­ca­men­te en los terri­to­rios angló­fo­nos del Caribe, un pro­ce­so equi­va­len­te tenía lugar. En Estados Unidos, se des­ple­ga­ban impor­tan­tes luchas anti­rra­cis­tas enca­be­za­das por figu­ras y orga­ni­za­cio­nes negras, mien­tras que en América Latina la posi­bi­li­dad revo­lu­cio­na­ria abría un esce­na­rio espe­ran­za­dor de trans­for­ma­ción social, aun­que los regí­me­nes dic­ta­to­ria­les en la región ya esta­ban en mar­cha. En este con­tex­to tuvo lugar el Coloquio Négritude et la Amérique Latine en Dakar, Senegal, en 1974; un encuen­tro orga­ni­za­do por Léopold Sédar Senghor, por enton­ces pri­mer pre­si­den­te de la República de Senegal y una de las figu­ras fun­dan­tes del movi­mien­to de la Négritude. Este Coloquio pro­pu­so la refle­xión y la revi­sión del víncu­lo con las pobla­cio­nes negras en América Latina, cuyas zonas his­pa­no­ha­blan­tes habían que­da­do, muchas veces, exclui­das —salvo algu­nas excep­cio­nes como Cuba— de los con­gre­sos pan­afri­ca­nis­tas. Manuel Zapata Olivella, así como el poeta afro­pe­ruano Nicomédes Santa Cruz, e inte­lec­tua­les como el mexi­cano Leopoldo Zea y el gua­te­mal­te­co Miguel Ángel Asturias, asis­tie­ron a este encuen­tro, expe­rien­cia que marcó a Zapata Olivella y que, entre otras cosas, lo impul­só a pen­sar en una acti­vi­dad equi­va­len­te en América.

La pro­pues­ta que Manuel Zapata tiene para el Primer Congreso toma forma en una con­fe­ren­cia pre­pa­ra­to­ria, rea­li­za­da en Cartagena de Indias, entre el 19 y el 22 de diciem­bre de 1976. En los archi­vos y gra­ba­cio­nes de las sesio­nes res­ca­ta­das muchos años des­pués por la Dra. Silvia Valero, se obser­van las difi­cul­ta­des pre­su­pues­ta­rias para orga­ni­zar un encuen­tro inter­na­cio­nal, así como las dis­tan­cias polí­ti­cas e his­tó­ri­cas res­pec­to al de Dakar. La dimen­sión des­co­lo­ni­za­do­ra del con­gre­so —que parte de un diag­nós­ti­co común: el colo­nia­lis­mo y sus heren­cias en las pobla­cio­nes negras del con­ti­nen­te—, así como la dis­cu­sión sobre la plena per­ti­nen­cia de una cate­go­ría como la de la Négritude en un con­tex­to de diver­si­dad étni­ca, sur­gen en la reu­nión pre­via y mar­can la pauta del encuen­tro en Cali al año siguien­te. 

De este modo, y a par­tir de cua­tro gru­pos de dis­cu­sión —crea­ti­vi­dad social y polí­ti­ca; filo­so­fía y afec­ti­vi­dad; crea­ti­vi­dad mate­rial y artís­ti­ca; etnia negra y mes­ti­za­je—, el Primer Congreso tuvo como su prin­ci­pal eje la revi­sión crí­ti­ca de la his­to­ria del negro en la América colo­nial y repu­bli­ca­na, una que los ha rele­ga­do a un rol eco­nó­mi­co, opa­can­do sus con­tri­bu­cio­nes en otras áreas e invi­si­bi­li­zan­do su lucha eman­ci­pa­do­ra. Otro ele­men­to impor­tan­te de la dis­cu­sión fue la rela­ción entre raza y clase, afir­man­do que la común con­di­ción de mar­gi­na­li­dad eco­nó­mi­ca y social de las y los negros en el con­ti­nen­te tiene rela­ción con la racia­li­za­ción de la que han sido obje­to, moti­vo por el cual recla­man que ambas luchas no solo se corres­pon­den, sino que deben ir de la mano en su solu­ción. En las pro­po­si­cio­nes y reco­men­da­cio­nes que con­sen­súan, des­ta­can las ini­cia­ti­vas cul­tu­ra­les y la tras­cen­den­cia que se le atri­bu­yó a la edu­ca­ción como espa­cio for­ma­ti­vo y de difu­sión del cono­ci­mien­to. A nivel orga­ni­za­ti­vo, se plan­teó pro­mo­ver y bus­car el apoyo eco­nó­mi­co para ins­ti­tu­cio­na­li­zar pla­nes de acción, tanto a nivel de cada país como a nivel con­ti­nen­tal, que die­ran per­ma­nen­cia y esta­bi­li­dad a la orga­ni­za­ción en la región. Finalmente, exis­tió una pro­pues­ta polí­ti­ca de carác­ter anti­co­lo­nia­lis­ta y anti­im­pe­ria­lis­ta, que se mani­fes­tó en decla­ra­cio­nes de soli­da­ri­dad, tanto con los pue­blos afri­ca­nos que sufrían el apartheid, como Sudáfrica y Rodesia, como con los pue­blos en el con­ti­nen­te, en par­ti­cu­lar Panamá y su lucha por la recu­pe­ra­ción sobe­ra­na del Canal.

El pri­mer CCNA fue una ins­tan­cia fun­dan­te, tanto así que aun en un esce­na­rio adver­so en América Latina con el avan­ce de la repre­sión polí­ti­ca, social y cul­tu­ral, pudo tener dos ver­sio­nes pos­te­rio­res, en las que otros temas fue­ron incor­po­ra­dos; entre ellos, las deman­das espe­cí­fi­cas de las muje­res negras. Sin embar­go, no fue posi­ble darle con­ti­nui­dad en el tiem­po; se tenía con­tem­pla­do el cuar­to encuen­tro en la isla de Granada en 1984, pero en 1983 el gobierno de Maurice Bishop fue derro­ca­do y, pos­te­rior­men­te, la isla fue inva­di­da por Estados Unidos. Con ello, se puso fin a los Congresos de la Cultura Negra de las Américas, aun­que las dis­cu­sio­nes colec­ti­vas que ahí se des­ple­ga­ron, los diag­nós­ti­cos que se levan­ta­ron y las pro­yec­cio­nes que se plan­tea­ron, se man­ten­drían en la base de las deman­das y rei­vin­di­ca­cio­nes que más ade­lan­te adop­ta­ron los movi­mien­tos negros y afro­des­cen­dien­tes en América Latina.

Referencias

Libros y publi­ca­cio­nes aso­cia­das: 

Congresos de la Cultura Negra de las Américas. (1989). Centro Cultural Afro-ecua­to­riano.

Primer Congreso de la Cultura Negra de las Américas. (1988). Fundación Colombiana de Investigaciones Folclóricas/Unesco.

Valero, S. (2020). “Los negros se toman la pala­bra” Primer Congreso de la Cultura Negra de las Américas: deba­tes al inte­rior de las comi­sio­nes y ple­na­rias. Editorial Pontificia Universidad Javeriana.

Zapata, C., & Oliva, E. (2019). La Segunda Reunión de Barbados y el Primer Congreso de la Cultura Negra de las Américas: hori­zon­tes com­par­ti­dos entre indí­ge­nas y afro­des­cen­dien­tes en América Latina. Revista de Humanidades (En línea)39, 325–353.

Otros enla­ces:

Revista Letras Nacionales 36: https://zapataolivella.univalle.edu.co/letras-nacionales/edicion-no-36/

Cómo citar este artícu­lo APA (7.ª edi­ción):
Oliva, M.A. (2026, 03 de agos­to). Primer con­gre­so de la cul­tu­ra negra. Modernismo Latinoamericano.
https://www.modernismolatinoamericano.org/primer-congreso-de-la-cultura-negra-de-las-americas/

Galería

Descubre más desde Modernismo Latinoamericano

Suscríbete y reci­be las últi­mas entra­das en tu correo elec­tró­ni­co.

Scroll al inicio

Descubre más desde Modernismo Latinoamericano

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo