
Primer Congreso de la Cultura Negra de las Américas
María Elena Oliva. Doctora en Estudios Latinoamericanos. Académica del Centro de Estudios Culturales Latinoamericanos de la Universidad de Chile.
Los negros de este continente hemos logrado en un corto período de tres años dar un salto revolucionario de la sombre oculta, oprimida y degradada en que se mantuvo los aportes creadores de los descendientes de africanos, a la imagen lúcida, combatiente y dignificada que presentamos hoy en casi todos los países del hemisferio.
— Manuel Zapata Olivella
Discurso inaugural del Segundo Congreso
Panamá, 1980
Los Congresos de la Cultura Negra de las Américas (CCNA) constituyen un hito en el proceso organizativo de las personas negras/afrodescendientes en América Latina durante el siglo XX. Tres fueron los encuentros: el primero en Colombia en 1977, el segundo en Panamá en 1980 y el tercero en Brasil en 1982. Pero fue sin duda el de Cali, realizado entre el 24 y el 28 de agosto de 1977, el que abrió un espacio inédito en la región al reunirse por primera vez investigadores, intelectuales, militantes y artistas de América, Europa y África para reflexionar y debatir “sobre la historia y el presente de los descendientes de africanos y sus contribuciones en la construcción de las Américas en materia cultural y social para impulsar, desde allí, estrategias de concientización y cambios” (Valero, 15).
El Primer CCNA fue un espacio de conexión, articulación, diagnóstico y proyección en el que participaron más de 150 representantes de organizaciones negras, así como investigadores y escritores de Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, Honduras, México, Panamá, Perú, Puerto Rico, Venezuela, Estados Unidos, España, Angola, Egipto y Senegal, auspiciado por entidades como la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Este congreso, si bien articuló múltiples esfuerzos, fue liderado por Manuel Zapata Olivella, figura clave de la intelectualidad negra colombiana y latinoamericana. En los años setenta Zapata Olivella era un nombre conocido en el medio nacional, tanto por su rol de escritor —publicó novelas y otros relatos, como Chambacú, corral de negros (1963)— como por su lucha por el reconocimiento de la cultura negra en su país. En 1943, junto a su hermana Delia Zapata y otros activistas, organizó el Día del Negro en Bogotá para visibilizar el racismo existente y, desde entonces, propició múltiples iniciativas, como la fundación de la revista Letras Nacionales (1965, junto a Rosa Bosch) y la creación de la Fundación Colombiana de Investigaciones Folclóricas (1973). De este modo, la realización del Primer CCNA se inserta en un proceso creciente de movilización y organización social de las poblaciones negras en Colombia, del cual Manuel Zapata fue parte; pero, a su vez fue posible por un contexto internacional que facilitó ciertos debates y encuentros que fueron clave en la idea de un congreso de estas características.
En el marco mundial de la Guerra Fría, los años setenta fueron el escenario de disputas y de cambios importantes que tuvieron un impacto directo en el imaginario de la diáspora africana, dibujando un horizonte emancipador. Mientras en África el proceso de descolonización y formación de Estados nacionales independientes se consolidaba —no sin conflictos relevantes—, en América, específicamente en los territorios anglófonos del Caribe, un proceso equivalente tenía lugar. En Estados Unidos, se desplegaban importantes luchas antirracistas encabezadas por figuras y organizaciones negras, mientras que en América Latina la posibilidad revolucionaria abría un escenario esperanzador de transformación social, aunque los regímenes dictatoriales en la región ya estaban en marcha. En este contexto tuvo lugar el Coloquio Négritude et la Amérique Latine en Dakar, Senegal, en 1974; un encuentro organizado por Léopold Sédar Senghor, por entonces primer presidente de la República de Senegal y una de las figuras fundantes del movimiento de la Négritude. Este Coloquio propuso la reflexión y la revisión del vínculo con las poblaciones negras en América Latina, cuyas zonas hispanohablantes habían quedado, muchas veces, excluidas —salvo algunas excepciones como Cuba— de los congresos panafricanistas. Manuel Zapata Olivella, así como el poeta afroperuano Nicomédes Santa Cruz, e intelectuales como el mexicano Leopoldo Zea y el guatemalteco Miguel Ángel Asturias, asistieron a este encuentro, experiencia que marcó a Zapata Olivella y que, entre otras cosas, lo impulsó a pensar en una actividad equivalente en América.
La propuesta que Manuel Zapata tiene para el Primer Congreso toma forma en una conferencia preparatoria, realizada en Cartagena de Indias, entre el 19 y el 22 de diciembre de 1976. En los archivos y grabaciones de las sesiones rescatadas muchos años después por la Dra. Silvia Valero, se observan las dificultades presupuestarias para organizar un encuentro internacional, así como las distancias políticas e históricas respecto al de Dakar. La dimensión descolonizadora del congreso —que parte de un diagnóstico común: el colonialismo y sus herencias en las poblaciones negras del continente—, así como la discusión sobre la plena pertinencia de una categoría como la de la Négritude en un contexto de diversidad étnica, surgen en la reunión previa y marcan la pauta del encuentro en Cali al año siguiente.
De este modo, y a partir de cuatro grupos de discusión —creatividad social y política; filosofía y afectividad; creatividad material y artística; etnia negra y mestizaje—, el Primer Congreso tuvo como su principal eje la revisión crítica de la historia del negro en la América colonial y republicana, una que los ha relegado a un rol económico, opacando sus contribuciones en otras áreas e invisibilizando su lucha emancipadora. Otro elemento importante de la discusión fue la relación entre raza y clase, afirmando que la común condición de marginalidad económica y social de las y los negros en el continente tiene relación con la racialización de la que han sido objeto, motivo por el cual reclaman que ambas luchas no solo se corresponden, sino que deben ir de la mano en su solución. En las proposiciones y recomendaciones que consensúan, destacan las iniciativas culturales y la trascendencia que se le atribuyó a la educación como espacio formativo y de difusión del conocimiento. A nivel organizativo, se planteó promover y buscar el apoyo económico para institucionalizar planes de acción, tanto a nivel de cada país como a nivel continental, que dieran permanencia y estabilidad a la organización en la región. Finalmente, existió una propuesta política de carácter anticolonialista y antiimperialista, que se manifestó en declaraciones de solidaridad, tanto con los pueblos africanos que sufrían el apartheid, como Sudáfrica y Rodesia, como con los pueblos en el continente, en particular Panamá y su lucha por la recuperación soberana del Canal.
El primer CCNA fue una instancia fundante, tanto así que aun en un escenario adverso en América Latina con el avance de la represión política, social y cultural, pudo tener dos versiones posteriores, en las que otros temas fueron incorporados; entre ellos, las demandas específicas de las mujeres negras. Sin embargo, no fue posible darle continuidad en el tiempo; se tenía contemplado el cuarto encuentro en la isla de Granada en 1984, pero en 1983 el gobierno de Maurice Bishop fue derrocado y, posteriormente, la isla fue invadida por Estados Unidos. Con ello, se puso fin a los Congresos de la Cultura Negra de las Américas, aunque las discusiones colectivas que ahí se desplegaron, los diagnósticos que se levantaron y las proyecciones que se plantearon, se mantendrían en la base de las demandas y reivindicaciones que más adelante adoptaron los movimientos negros y afrodescendientes en América Latina.
Referencias
Libros y publicaciones asociadas:
Congresos de la Cultura Negra de las Américas. (1989). Centro Cultural Afro-ecuatoriano.
Primer Congreso de la Cultura Negra de las Américas. (1988). Fundación Colombiana de Investigaciones Folclóricas/Unesco.
Valero, S. (2020). “Los negros se toman la palabra” Primer Congreso de la Cultura Negra de las Américas: debates al interior de las comisiones y plenarias. Editorial Pontificia Universidad Javeriana.
Zapata, C., & Oliva, E. (2019). La Segunda Reunión de Barbados y el Primer Congreso de la Cultura Negra de las Américas: horizontes compartidos entre indígenas y afrodescendientes en América Latina. Revista de Humanidades (En línea), 39, 325–353.
Otros enlaces:
Revista Letras Nacionales 36: https://zapataolivella.univalle.edu.co/letras-nacionales/edicion-no-36/
Cómo citar este artículo APA (7.ª edición):
Oliva, M.A. (2026, 03 de agosto). Primer congreso de la cultura negra. Modernismo Latinoamericano. https://www.modernismolatinoamericano.org/primer-congreso-de-la-cultura-negra-de-las-americas/
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