
Casa del Arte José Clemente Orozco
Andrea Uribe. Profesora de Historia y Geografía. Editora de Historiográfica, editorial dedicada a la publicación de libros sobre historia de Chile.
Estos jóvenes arquitectos llegados a Concepción fueron, en cierto modo, pioneros de la nueva arquitectura, cuyo surgimiento está estrechamente unido a la historia arquitectónica del siglo xx en la región. Ellos enarbolaron con ímpetu los códigos del Bauhaus y el racionalismo de las nuevas edificaciones, ligándolos a la utopía de cambiar la sociedad por una con más justicia e igualdad.
— Juana Paz Gutiérrez, 2020
En este concurso, los arquitectos no lograron ponerse de acuerdo para consensuar una propuesta que sintetizara sus ideas, decidiendo presentar tres distintas, una a cargo de cada uno, pero todas a nombre de los tres.
— Bustos, Darmendrail y Zeiss, 2021
Del temblor nació la idea.
Aquellos días, 21 y 22 de mayo de 1960, el Gran Terremoto de Chile (hasta la fecha, el más potente que se ha registrado en el mundo), sacudió a la región del Biobío con furia. Entre el movimiento, las placas tectónicas dijeron que la Escuela Dental de la Universidad de Concepción, hasta entonces ubicada en la esquina formada por las calles Chacabuco y Paicaví, no podría seguir funcionando en su emplazamiento habitual por los daños que el sismo provocó en su estructura y un posterior incendio que la consumió. Claro que las dudas sobre su estabilidad se habían planteado antes del terremoto, puesto que este edificio era de los bloques fundadores. Cuando se verificó que sus daños eran estructurales, se decidió no trabajar en su restauración y los futuros dentistas se trasladaron a otras dependencias.
Por otro lado, resonaba entre la comunidad y las autoridades que este edificio constituía un ingreso problemático al campus de la Universidad de Concepción. La Diagonal Pedro Aguirre Cerda, diseñada como antesala al Barrio Universitario, estaba lista, por lo que solo faltaba —aún falta— terminar la Plaza Perú, preámbulo a la esquina que terminó siendo la entrada principal al campus. Ameritaba que ella ofreciera más que un edificio tosco y dañado en su estructura; un inmueble en diálogo con las construcciones en semicírculo que ya rodeaban la plaza.
Superada la urgencia que el sismo provocó a nivel personal y material, en 1961 se comenzó a trabajar en lo que terminaría siendo la Casa del Arte, cuyo financiamiento —doscientos cuarenta mil escudos— fue donado por los gobiernos de México y Venezuela. Un trabajo, a la par que arquitectónico, curatorial, pues la Casa del Arte sería el hogar de más de quinientas obras de pintores pertenecientes a la Generación del 13 que fueron donadas a la Universidad de Concepción por Julio Vásquez en 1958, gracias a las gestiones de Tole Peralta, director de la Escuela de Arte.
El concurso de 1961 determinó como ganador el proyecto (más bien, uno de los proyectos, puesto que el mismo equipo postuló tres, turnándose quién quedaría a cargo de cada uno) presentado por los arquitectos Osvaldo Cáceres, Alejandro Rodríguez y Maco Gutiérrez. Tras algunas modificaciones en los planos, que respondieron a un cambio en la rectoría de la Universidad, el segundo proyecto estuvo listo en 1962, momento en que se concretó el regalo que el gobierno mexicano había comprometido a causa del terremoto: un mural alusivo a la unión de los pueblos de México y Chile.
No fue, por cierto, la única muestra de la solidaridad mexicana, plasmada en el Plan Chileno-Mexicano de Cooperación Fraternal, vigente entre 1960, año del terremoto, y 1964, cuando ambos gobiernos cerraron sus periodos. En adelante se proyectó una colaboración que trascendiera las premuras materiales, plasmada en la construcción de un espacio para el arte en Concepción, la Casa del Arte José Clemente Orozco, y en Puerto Montt, la Casa del Arte Diego Rivera, junto al intercambio de técnicas y saberes.
Por entonces, Maco Gutiérrez decidió emigrar a Cuba respondiendo al llamado del gobierno isleño para reclutar profesionales comprometidos con el proceso revolucionario en curso. González y Rodríguez se hicieron cargo del desarrollo de la obra. Concretada la donación mexicana, ambos arquitectos acordaron una nueva modificación al proyecto que estableció su definitiva forma piramidal, dotando al edificio de un sentido americanista que requirió los cálculos del ingeniero Carlos Sandor.
Fue necesario, entre otras modificaciones, incorporar una sala de grandes magnitudes para albergar el mural Presencia de América Latina, obra del artista mexicano Jorge González Camarena, asistido por un equipo de artistas mexicanos y chilenos introducidos por González en las técnicas del muralismo. Se trata de una obra de 300 m2, desplegada a lo largo y ancho del muro que recibe a quienes visitan el lugar, encabezada por un verso del poeta Pablo Neruda.
La Casa del Arte José Clemente Orozco cerró su construcción a mediados de la década del sesenta. En 1967 fue abierta al público. El resultado del trabajo mancomunado entre arquitectos, ingenieros y artistas, que pudo sobreponerse a los sucesivos cambios de planes y planos, fue un edificio limpio, macizo y austero, de paredes ásperas, que hoy hace de puerta a un espacio abierto a la comunidad y la ciudad. Un lugar donde confluye la tradición artística latinoamericana con las ansias de un Concepción joven y en permanente construcción.
Referencias
Libros y publicaciones asociadas (en APA):
Bustos, A., Darmendrail, L. y Zeiss, P. (2021). Maco Gutiérrez. Hacia una arquitectura de la casa grande. Concepción, Chile: Dostercios.
Bustos, A., Darmendrail, L. y Zeiss, P. (2023). Osvaldo Cáceres González. Un arquitecto frente a su época. Concepción, Chile: Dostercios.
García, J. (1994). El campus de la Universidad de Concepción: su desarrollo urbanístico y arquitectónico. Concepción, Chile: Ediciones Universidad de Concepción.
Otros enlaces:
Historia Arquitectónica de Concepción: proyecto nacido el 2004 como un espacio de denuncia por la alarmante destrucción del patrimonio arquitectónico de Concepción. En sus 21 años de vida ha transitado hacia el desarrollo de publicaciones digitales e impresas, la realización de caminatas guiadas por la ciudad y una fuerte presencia en redes sociales. Dirigido por el arquitecto Luis Darmendrail.
www.historiaarquitectonicaconcepcion.cl
Maco arquitecto. Hacia una arquitectura de la casa grande: proyecto desarrollado por los arquitectos Alexander Bustos, Luis Darmendrail y Patricio Zeiss (más la colaboración de Patricio Ortega), con el objetivo de presentar a un público amplio la obra del arquitecto Maco Gutiérrez, clave en la arquitectura modernista de la provincia chilena de Concepción.
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