
Sugerencias para la alfabetización
Ángeles Donoso Macaya, es investigadora, educadora y escritora feminista. Es Profesora Titular de CUNY, el sistema público de la ciudad de Nueva York; imparte cursos sobre literatura y cultura visual latinoamericana. Es autora de La insubordinación de la fotografía (Metales Pesados 2021), Lanallwe (Tusquets 2023), y Archivo imperfecto (Metales Pesados 2023), el último en co-autoría con Paz Errázuriz.
Todo lo que se siembra brota.
¡Enseñe a leer!
— Revista La Firme
La perspectiva estratégica que ilumina la nueva política educacional presupone la construcción de una sociedad socialista humanista, basada en el desenvolvimiento de las fuerzas productivas, en la superación de la dependencia económica, tecnológica y cultural, en justicia social garantizada por el ejercicio efectivo del poder por el pueblo.
— Informe sobre la Escuela Nacional Unificada, 1973
Como otros elementos integrales del programa económico, social y cultural del gobierno de Salvador Allende (1970–1973), la educación de la Unidad Popular fue concebida como un proyecto socialista de dimensión clasista. El libro Sugerencias para la alfabetización, patrocinado por el Ministerio de Educación Pública, impreso por la Editora Nacional Quimantú y publicado dentro del marco de la Escuela Nacional Unificada (ENU) en 1971, devino una herramienta fundamental para llevar a cabo esta labor.
La Escuela Nacional Unificada, el nombre del proyecto de reforma educacional integral formulado por el gobierno popular en Chile, fue debatido a lo largo de 1971 e incorporó en el debate a diversos actores. En este contexto, y tal como como ocurrió con la Reforma Agraria o la nacionalización del cobre, la importancia de la alfabetización de las y los trabajadores fue tematizada y visualizada profusamente en diferentes medios impresos. La revista La Firme (1971–1973), por ejemplo, iniciativa de educación popular editada por Quimantú y creada por los dibujantes Alberto Vivanco, Pepe Huinca y “Hervi” (los mismos que junto a “Palomo” habían fundado en 1968 la revista La Chiva, antecedente directo de La Firme), dedicó varios números a informar sobre diferentes aspectos del programa de la UP. Así, por ejemplo, el número 8, contaba sobre la lucha del “Súper Cauro” contra el analfabetismo. Un poster inserto en este mismo número da cuenta de la relevancia que tuvo la socialización de la alfabetización durante la UP: la ilustración presenta a un campesino sonriente provisto de chupalla y morral esparciendo “semillas” (letras) sobre “la tierra” (la cabeza de un hombre adulto). El elocuente dibujo viene acompañado de la leyenda “Todo lo que se siembra brota. ¡Enseñe a leer!” Vinculando analógicamente siembra y lectura, cultivo de la tierra y cultivo de las y los trabajadores, el poster exhortaba al público lector a ser parte de una necesaria labor: la alfabetización de la clase trabajadora.
Además de promover la educación popular y la socialización de la alfabetización en revistas ilustradas como La Firme, el gobierno popular, por medio del Ministerio de Educación Pública, diseminó diferentes recursos para estimular el debate e informar a los diferentes actores sociales (estudiantes, profesores, organizaciones sociales, padres y madres, y más), sobre los contenidos de la ENU. Un documento titulado Segundo Aporte para el debate nacional, publicado ese mismo año (1971), presenta varias de las consideraciones relativas a la concepción e implementación de la educación formuladas por la UNESCO. Destacan la prolongación de “la educación a lo largo de toda la vida, sin limitarla a los muros de las escuelas”, lo que supone “una reestructuración global de la enseñanza”; la proposición de que la educación pueda “ser impartida y adquirida por una multitud de medios”, la abolición “de las barreras artificiales o anticuadas que existen entre los diferentes tipos, ciclos y grados de enseñanza” y la participación, “junto a los educadores profesionales” de “los servicios auxiliares (obreros, técnicos, cuadros, etc.), y […] alumnos y estudiantes” en la labor educadora y alfabetizadora (citado en Visotsky y Yáñez Silva 15–16).
El gobierno de Allende usó el método de palabras generadoras elaborado en Brasil por Paulo Freire, quien vivió parte de su exilio en Chile, entre 1964 y 1969. Durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva (1964–1970), Freire trabajó como consultor para el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) y para el Instituto de Capacitación e Investigación en Reforma Agraria (ICIRA), adaptando el método de palabras generadoras o “método psico-social”, como fue llamado en Chile, de acuerdo a las realidades del campo chileno 11. Si bien el método era el mismo, hubo diferencias marcadas en los modos de formular, desarrollar e implementar este método. El gobierno de la Democracia Cristiana elaboró un “Manual para Instructores” y capacitó a cientos de técnicos para que lideraran la labor alfabetizadora como parte de un Plan Extraordinario de Educación para Adultos; durante el gobierno de la Unidad Popular, en cambio, la alfabetización fue impartida por educadores y estudiantes, pero también por los mismos trabajadores y trabajadoras en sindicatos, comités de cultura, barrios y lugares de trabajo. Así, aun cuando la implementación de la ENU fue interrumpida en 1973 (la reforma educacional fue rechazada por la oposición en el Congreso), la alfabetización de la clase trabajadora, uno de los pilares desde este importante proyecto, demostró que era posible sacar la educación “de los muros de las escuelas” y que las y los trabajadores podían educarse unos a otros.
Sugerencias para la alfabetización por sí mismo da cuenta de las diferencias entre uno y otro proyecto alfabetizador. Si consideramos su materialidad y su aspecto, nos encontramos con un libro mediano (es decir, no con un manual de gran tamaño), de tapa roja y título escrito en letras en celestes y azules (con los puntos de las i latina en rojo, un detalle llamativo) sobre una franja blanca, una gráfica que claramente evoca el formato y diseño de los cuadernos universitarios más usados en esa época. Otra diferencia se aprecia en el estilo del texto. Este no es un “Manual” que instructores deben seguir al pie de la letra, sino una serie de “Sugerencias” que pueden ser adoptadas según el contexto. Las y los autores (Emma Espina Reyes, Sergio Arévalo Vilugrón, Arnulfo Rubilar Seguel y Nelson Severino Maura) hacen hincapié en el rol de los trabajadores: “Esperamos que estas “SUGERENCIAS PARA LA ALFABETIZACIÓN” sean de utilidad para los compañeros alfabetizadores. Hemos tratado de que sean lo suficientemente generales para que no se conviertan en recetas. Al mismo tiempo, damos ejemplos de procedimientos e informaciones sobre materias de discusión para que tengan sentido práctico […] Nuestras “SUGERENCIAS PARA LA ALFABETIZACIÓN” no son más que una pequeña herramienta, cuya eficacia dependerá de quien la use” (8).
Las y los autores también explican la particularidad de la adaptación del método de Freire para el contexto presente; indican que han optado por usar las mismas palabras generadoras para todo el país, pero que “para reunir el vocabulario del cual seleccionarlas, [han] tenido encuentros con dirigentes obreros de todo Chile y […] revisado bastantes escritos de ellos y otros obreros” (14; énfasis agregado). Cada palabra viene además ilustrada con una fotografía en blanco y negro que ocupa toda la página. Estas fotos fueron realizadas por Ana M. Toledo Ponce, Joaquín Toledo Sarmiento y Belarmino Sarmiento, según indica la página de créditos.
Varias palabras apuntan a elementos programáticos de la Unidad Popular, incluidas “leche”, “cobre” y “tierra”. Los objetivos de reflexión también explicitan contenidos directamente vinculados a las políticas del gobierno. Aquellas palabras generadoras que coinciden con palabra usadas anteriormente, como “compañero”, “guitarra” y “gobierno”, asumen aquí una fundamentación más elaborada y acorde a las ideas del gobierno popular. Consideremos la palabra “Compañero”: a los objetivos de lectura y escritura (“capacitación para leer y escribir palabras y oraciones con las letras “p”, “ñ”, “r” en sílaba simple directa y “c” en sílaba compleja”), se suman objetivos de reflexión como analizar “por qué la palabra compañero es uno de los símbolos de la unidad del pueblo chileno” y “valorar el respeto a la persona humana, la solidaridad y la fraternidad como base de la convivencia”. Estos objetivos son acompañados de principios humanistas socialistas, como la colectividad: “En este momento el trabajo y la lucha que llevan a cabo los obreros, en su afán de derrocar a la clase de los explotadores, los une en una sólida agrupación de compañeros. La palabra compañero ha adquirido un sentido especialmente profundo y auténticamente humano entre la clase trabajadora y entre los miembros de la U.P.”.
Como “compañero”, cada palabra es estudiada dialécticamente, es decir, se considera en relación con la realidad histórica y material y se analiza a la luz de sus causas o procesos, no de manera aislada o abstracta. Así, por ejemplo, entre los objetivos de reflexión de la palabra “leche”, se incluye la “comprensión del problema de la desnutrición de los niños, sus causas y consecuencias”. Este y otros objetivos son disgregados en la codificación, que ofrece “contenidos auxiliares para la reflexión.” Esta sección incluye reflexiones, datos y estadísticas y también ideas centrales del gobierno popular. La palabra “Tierra”, por último, tiene como objetivo de reflexión la “comprensión de la importancia que tiene para el desarrollo del país y para los campesinos en particular la ejecución de la Reforma Agraria” y el “conocimiento de la política agraria del Gobierno de la Unidad Popular”. Así, además de afianzar la capacidad “para leer y escribir palabras y oraciones con “t” en sílaba con diptongo y “rr” en sílaba simple directa”, se sugieren varios temas de reflexión directamente vinculados al programa de Reforma Agraria: “La Reforma Agraria, una forma de entregar la tierra a los que la trabajan; Responsabilidad que tienen los campesinos de producir más y mejor; Necesidad de los campesinos de capacitarse para producir más y mejor”. En los Contenidos, se explicita que “la Reforma Agraria se hace para que la tierra sea para el que la trabaja, pero tendrán que pagarla” y los asentamientos son definidos como “una especie de escuela práctica”, un espacio central para que los campesinos puedan capacitarse debidamente “para producir más y mejor”: “En las actuales condiciones de Chile, la Reforma Agraria debe ser acelerada e integral para que ofrezca oportunidades de trabajo a todos los campesinos, y para que elimine el poder del latifundio y su misma existencia por completo”.
Como el poster inserto en La Firme que ilustra en sentido a la vez metafórico y material la relación ineludible entre el proceso de la Reforma Agraria y la labor alfabetizadora (letras/semillas, cabeza/tierra), los objetivos de reflexión del libro-herramienta Sugerencias para la alfabetización profundizan la relación dialéctica entre, por un lado, el desarrollo económico y social, y por otro lado, la alfabetización de trabajadores y trabajadoras.
Referencias
Libros y publicaciones asociadas:
Faigenbaum, S. (2017). Toda una vida: Historia de INDAP y los campesinos (1962–2017). INDAP & FAO.
Fajardo Jiménez, M. (2021). Paulo Freire: Los años del exilio en Chile. Pedagogía y Saberes, 55, 11–23.
Gómez, D. (2023). Hervi, Palomo, Alberto Vivanco, Pepe Huica y Eduardo de la Barra: Trayectorias cruzadas. Autoctonía, 7(2), 666–686. https://doi.org/10.23854/autoc.v7i2.350
Kirkendall, A. (2010). Paulo Freire and the Cold War politics of literacy. University of North Carolina Press.
Núñez, I. (2003). La ENU entre dos siglos: Ensayo histórico sobre la Escuela Nacional Unificada. LOM.
Pérez Navarro, C., & Tosolini, M. (2021). Apropiaciones y adaptaciones de la pedagogía de Paulo Freire en las iniciativas de alfabetización de adultos en Chile y Argentina (1965–1975). Anuario SAHE, 20(2), 111–128.
Salem Vasconcelos, J. (2021). Pedagogia do oprimido: Documento da reforma agrária no Chile. Comunicação & Educação, 26(2), 89–105.
Visotsky, J. A., Cáceres-Correa, I., & Téllez Luque, A. M. (Eds.). (2014). Sugerencias para la alfabetización: Programa de educación de los trabajadores (Edición especial de Revista nuestrAmérica). http://www.revistanuestramerica.clVisotsky, J. A., & Yañez Silva, R. (2014). La experiencia chilena: A 40 años, caminar hacia adelante con el horizonte hacia atrás. En J. A. Visotsky, I. Cáceres-Correa, & A. M. Téllez Luque (Eds.), Sugerencias para la alfabetización: Programa de educación de los trabajadores (pp. 13–25). Revista nuestrAmérica.
Galería
- En Chile, Freire entró en contacto con el agrónomo y político Jacques Chonchol, uno de los principales arquitectos e ideólogos de la Reforma Agraria, vicepresidente ejecutivo del INDAP entre 1964 y 1969, y luego Ministro de Agricultura durante el gobierno de Allende. Freire trabajó como consultor de INDAP y luego de ICIRA a través de su puesto en la FAO (la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación). A partir de 1966, el Plan Extraordinario de Educación para Adultos, programa dirigido por Waldemar Cortés Carabantes para el Ministerio de Educación, y la misma Corporación de Reforma Agraria (CORA), adaptaron y diseminaron el método psico-social por medio de diferentes materiales didácticos (manuales de lectura, libros de texto, carteles y láminas). ↩︎
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