Frente de Liberación Homosexual

Matías Marambio de la Fuente. Historiador, Doctor en Estudios Latinoamericanos por la Universidad de Chile. Docente en la Universidad Alberto Hurtado, inves­ti­ga sobre his­to­ria inte­lec­tual, prác­ti­cas cul­tu­ra­les mili­tan­tes y cul­tu­ra impre­sa en América Latina. Integra el equi­po edi­to­rial de La Raza Cómica. Revista de Cultura y Política Latinoamericana.

Ciudad: Buenos Aires
Productor: movi­mien­to homo­se­xual argen­tino
Personas Vinculadas: Néstor Perlongher, Manuel Puig, Héctor Anabitarte, Blas Matamoro, Juan José Sebrelli
Ubicación: Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de las Izquierdas (CEDINCI). Portales América Lee (repo­si­to­rio digi­tal de revis­tas) y Sexo y Revolución; Moléculas Malucas.
País: Argentina

El segun­do lus­tro de la déca­da de los sesen­ta supo­ne una coyun­tu­ra cru­cial para los movi­mien­tos polí­ti­cos que se plan­tean en la clave de la libe­ra­ción. El voca­blo expan­de sus posi­bi­li­da­des de aco­plar­se a colec­ti­vi­da­des que recla­man para sí el ima­gi­na­rio eman­ci­pa­to­rio. La libe­ra­ción acoge tanto a las nacio­nes del Tercer Mundo que emer­gen en la lucha des­co­lo­ni­za­do­ra y anti­im­pe­ria­lis­ta como a las lec­tu­ras radi­ca­les de la teo­lo­gía cris­tia­na y, tam­bién, al ámbi­to de la sexua­li­dad y el géne­ro. 

En la Argentina de 1967, bajo la dic­ta­du­ra de Juan Carlos Onganía, se gesta la con­for­ma­ción del grupo Nuestro Mundo, impul­sa­do por Héctor Anabitarte. Se trata del ante­ce­den­te inme­dia­to del Frente de Liberación Homosexual (FLH), fun­da­do en agos­to de 1971. Entre ambos momen­tos median ini­cia­ti­vas repe­ti­das y per­sis­ten­tes por agru­par polí­ti­ca­men­te a homo­se­xua­les de diver­sas bio­gra­fías, tra­yec­to­rias mili­tan­tes y sen­si­bi­li­da­des esté­ti­cas. 

La orga­ni­za­ción inter­na del FLH se carac­te­ri­zó por aco­plar, a lo largo del tiem­po, diver­sas tác­ti­cas para el agru­pa­mien­to y acti­va­ción –mili­tan­te o de otro tipo– de quie­nes disen­tían o des­obe­de­cían las nor­mas de la sexua­li­dad, a veces codi­fi­ca­das como man­da­tos mora­les o como linea­mien­tos de la ins­ti­tu­cio­na­li­dad médi­ca y reli­gio­sa. Así, junto al grupo Nuestro Mundo se encon­tra­ban los gru­pos Safo (inte­gra­do por les­bia­nas), Profesionales (de escri­to­res e inte­lec­tua­les), Emmanuel (cris­tia­nos) y otras for­ma­cio­nes de afi­ni­dad en torno al rol polí­ti­co de la reli­gión o la soli­da­ri­dad con el Tercer Mundo. De tal suer­te, el FLH operó como ins­tan­cia fede­ra­ti­va para quie­nes, de forma indi­vi­dual o colec­ti­va, impul­sa­ron una agen­da de crí­ti­ca y trans­for­ma­ción de las prác­ti­cas repre­si­vas de las disi­den­cias sexo­ge­né­ri­cas. 

Gracias al tra­ba­jo de figu­ras como Anabitarte, Néstor Perlongher, Blas Matamoro, Juan José Sebrelli, Ricardo Lorenzo, desde el FLH se con­for­mó una nutri­da red nacio­nal e inter­na­cio­nal –con ancla­jes en Estados Unidos, Brasil y España, por nom­brar algu­nos de los nexos– de acti­vis­tas que cons­tru­ye­ron un dis­cur­so que recha­za­ba el entre­la­za­mien­to de la sexua­li­dad con otras for­mas de domi­na­ción social y eco­nó­mi­ca. En el docu­men­to-decá­lo­go “Puntos bási­cos de acuer­do del Frente” el punto 4 seña­la: “La lucha con­tra la opre­sión que sufri­mos es inse­pa­ra­ble de la lucha con­tra todas las demás for­mas de opre­sión social, polí­ti­ca, cul­tu­ral y eco­nó­mi­ca. Nuestra rei­vin­di­ca­ción en cuan­to a la dero­ga­ción de la legis­la­ción anti­ho­mo­se­xual pasa por el des­man­te­la­mien­to del apa­ra­to repre­si­vo” (1972). 

La agen­da del FLH tuvo como uno de sus focos la dero­ga­ción de la nor­ma­ti­va poli­cial que habi­li­ta­ba la repre­sión de la comu­ni­dad LGBTIA+. Estas prác­ti­cas de vigi­lan­cia fue­ron usa­das para refor­zar los esque­mas de “moral y bue­nas cos­tum­bres”, como tam­bién para per­se­guir la prác­ti­ca del tra­ba­jo sexual de homo­se­xua­les y tra­ves­tis. En dicho ejer­ci­cio se juga­ba, tam­bién, la auto­ri­dad de la psi­co­lo­gía y la psi­quia­tría como dis­ci­pli­nas que com­pren­dían la sexua­li­dad disi­den­te como una ame­na­za al orden social o como un défi­cit de adap­ta­ción a los sis­te­mas de la fami­lia, el tra­ba­jo y la ciu­da­da­nía. 

En sus inten­sos años de exis­ten­cia, les inte­gran­tes de la orga­ni­za­ción recu­rrie­ron al reper­to­rio mili­tan­te dis­po­ni­ble para la época, hacién­do­se parte de lla­ma­dos en soli­da­ri­dad con la lucha del Tercer Mundo, orga­ni­zan­do cam­pa­ñas de apoyo a com­pa­ñe­ros pre­sos en el penal de Villa Devoto y mon­tan­do un apa­ra­to de publi­ca­cio­nes perió­di­cas y bole­ti­nes. La revis­ta Somos encar­nó los deba­tes sos­te­ni­dos al inte­rior del FLH y fue un espa­cio para la cons­truc­ción de un con­tra-públi­co mari­ca en diá­lo­go con otras luchas socia­les del perío­do. 

Una con­den­sa­ción de esta apues­ta por cons­truir una lec­tu­ra polí­ti­ca del momen­to desde la pers­pec­ti­va de la libe­ra­ción sexual se encuen­tra en el mani­fies­to Sexo y revo­lu­ción (1973). En él se hil­va­na un diag­nós­ti­co de la opre­sión sexual como expre­sión dife­ren­cia­da, pero conec­ta­da, de meca­nis­mos de opre­sión más gene­ral. Sin renun­ciar a la urgen­cia de la libe­ra­ción sexual –por el con­tra­rio: radi­ca­li­zán­do­la–, el mani­fies­to pro­po­ne la repre­sión del deseo y la libi­do como estra­te­gias del capi­tal para refor­zar la sumi­sión del pro­le­ta­ria­do y difi­cul­tar su lucha:

“La domi­na­ción de la libi­do (la sexua­li­dad) cul­mi­na con su reduc­ción a deter­mi­na­das par­tes del cuer­po, los geni­ta­les. En reali­dad, todo el cuer­po es capaz de apor­tar al goce sexual, pero la socie­dad de domi­na­ción nece­si­ta de la mayor can­ti­dad de zonas de cuer­po posi­bles para ads­cri­bir­las al tra­ba­jo. La geni­ta­li­za­ción está des­ti­na­da a qui­tar al cuer­po su fun­ción de pro­duc­tor de pla­cer para con­ver­tir­lo en ins­tru­men­to de pro­duc­ción alie­na­da, dejan­do a la sexua­li­dad sólo lo indis­pen­sa­ble para la repro­duc­ción. Es por eso que el sis­te­ma con­de­na con espe­cial seve­ri­dad todas las for­mas de acti­vi­dad sexual que no sean la intro­duc­ción del pene en la vagi­na, lla­mán­do­las ‘per­ver­sio­nes’, des­via­cio­nes pato­ló­gi­cas, etc. Para enca­de­nar al ser humano al tra­ba­jo alie­na­do es nece­sa­rio muti­lar­lo, redu­cien­do su sexua­li­dad a los geni­ta­les” (1973).

En un diá­lo­go con los femi­nis­mos de su tiem­po, el FLH visi­bi­li­zó las con­se­cuen­cias del machis­mo en el campo revo­lu­cio­na­rio. Ambos movi­mien­tos bus­ca­ron mez­clas y com­pli­ci­da­des con el hete­ro­gé­neo espec­tro de la nueva izquier­da, apun­tan­do de forma crí­ti­ca a las pro­me­sas incum­pli­das o al doble están­dar pre­sen­te en las orga­ni­za­cio­nes, estra­te­gias y agen­das de las izquier­das del con­ti­nen­te. En Sexo y revo­lu­ción se enun­cia al machis­mo como “fas­cis­mo de entre­ca­sa”, una lec­tu­ra que pone en evi­den­cia el con­ti­nuo de la domi­na­ción públi­ca y pri­va­da, polí­ti­ca y sexual. 

Acosado por la deri­va repre­si­va y las ten­sio­nes inter­nas, el FLH cesa su exis­ten­cia en 1976, a pocos meses del golpe de Estado del 24 de marzo. Como expe­rien­cia mili­tan­te, encar­nó el dic­tum de estar “aden­tro, pero en con­tra”. Reclamar para sí el voca­bu­la­rio de la libe­ra­ción y plan­tear –con inco­mo­di­dad pro­pia y ajena– la lucha por el deseo, el dere­cho a dar esa pugna de mane­ra abier­ta y en soli­da­ri­dad con quie­nes tam­bién sufren la opre­sión de un sis­te­ma que muti­la las posi­bi­li­da­des múl­ti­ples de lo humano. 

Referencias

Libros y publi­ca­cio­nes aso­cia­das (en APA): 

Ben, P. & Insausti, S. J. (2017). “Dictatorial Rule and Sexual Politics in Argentina: The Case of the Frente de Liberación Homosexual, 1967–1976”. Hispanic American Historical Review, 97 (2): 297–325.  doi:10.1215/00182168–3824077

Vespucci, G. (2011). “Explorando un intrin­ca­do trián­gu­lo con­cep­tual: homo­se­xua­li­dad, fami­lia y libe­ra­ción en los dis­cur­sos del Frente de Liberación Homosexual de Argentina (FLH, 1971–1976)”. Historia crí­ti­ca, 1 (43): 174–197.

Simonetto, P. (2017). Entre la inju­ria y la revo­lu­ción: el Frente de Liberación Homosexual en la Argentina. Buenos Aires: Universidad Nacional de Quilmes. 

Otros enla­ces:

Garrido, Germán. “Frente de Liberación Homosexual: mapas de deseo y revo­lu­ción”. https://www.revistaanfibia.com/aniversario50-flh/

Moléculas Malucas. Archivos y memo­rias fuera de mar­gen

Colección Frente de Liberación Homosexual. Proyecto Sexo y Revolución

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